agosto 10, 2010

And the head said that you always were a queer one from the start. Your obsessions get you known throughout the school for being strange

Pensándolo bien, mi preparatoria era una mala parodia del highschool gringo. Había jugadores de americano, porristas, nerds y demás especímenes que encuentras en malas películas de comedia. También estaban los pandrosos en resistencia y fumadores de mota, eso sí, habitaban mansiones en Polanco. O los perdedores que buscaban a toda costa ir a fiestas y ligar con chicas guapas, o chicas feas, o ligar con lo que fuera(¿Vieron Superbad?). Y los niños ricos ("piris", les decían) que a sus 15 años eran asiduos de los antros del sur y algunos de ellos también eran adictos a la cocaína.

Lo feo era cuando alguien se salía de lo establecido. Por ejemplo, la chica más extraña de cabello rojo y treinta perforaciones en su cuerpo (con tatuajes incluídos) se volvió porrista y se hizo novia de un jugador de americano cuya única gracia era molestar a los demás. Creo que tiempo después la chica tuvo que dejar la escuela por una rara enfermedad y ahora tiene un hijo con el jugador de fútbol. Aunque me pareció verla en la fiesta de cierta revista para hipsters, pero confieso estaba tan pedi-drogado esa noche que seguramente lo aluciné.

Y yo, yo simplemente era el desubicado con mirada de loco que se sentaba en el rincón. A decir verdad, nunca fui muy popular ni muy inteligente. Bueno, lo de mi promedio final debió ser obra y gracia del espíritu santo, la virgen María y San Marcelino Champagnat; porque tampoco es mentira que prefería irme al parque con Lady Vendetta a fumar/embriagarme a las 9 am en vez ponerme a estudiar. Por alguna extraña razón, al final mis calificiaciones eran buenas, para enfado de Tere, que por más que se esforzaba no le iba tan bien como a mí.

Aún me pregunto por qué le caía bien a la mitad de gente que me llegaba a hablar. La otra mitad seguramente me odiaba (como Tere, por las razones que ya expliqué), además de que nunca fuí muy amable por aquello de la fobia social. Y el resto ignoraba mi existencia. De todas maneras traté con varios personajes de todos los sectores anteriormente mencionados. Pero siempre terminé, termino y terminaré rodeado por las personas más extrañas.

4 gatitos fueron llevados a una fábrica de violines:

Anónimo dijo...

Me estás fallando caray, abandonas tu deste a cada rato, me voy a convertir al twitter para tener entretenimiento

Anónimo dijo...

No bueno ... y de mi no te acordaste ehhh?

Ya te olvidaste de como cantábamos "Turn around ..."

Sr. Mimo dijo...

- No es que lo descuide, es que ahora tengo obligaciones de gente grande y cosas así horribles.

- Sí me acordé, pero no era el tema del post

Anónimo dijo...

¿Cosas horribles?

Mira qué cosas...!

También se te olvido mencionar que había sujetos tan extraños que pasaban sus tardes libres de viernes tirados en la calle enfrente de la escuela...Qué gente!